Tuesday, January 24, 2012

Abéné - Casamance (Senegal)

30.12.11 - 02.01.12

Playa de Abéné, cuya fama quizás sea exagerada ya que no se trata de una playa del Caribe, pero donde disfrutamos de unos momentos inolvidables, descansando al sol del invierno español.

Famoso en el mundo entero por su festival de música africana que tiene lugar la última semana del año y al que acuden músicos y turistas de todo el mundo pero, sobre todo, africanos. Abéné es un encantador pueblecito playero de extraña disposición: un largo camino de rojiza arena que discurre perpendicular a la playa y en cuyos laterales se construyen las casas de manera que tan sólo unas pocas se encuentran cerca del mar.

¡¡¡ÚLTIMO DÍA DEL AÑO!!!

Y qué mejor que pasarlo en Abéné, donde despertamos al sonido de los pájaros y los djembés, cuyos ritmos trae el viento desde el centro del pueblo de manera que se van poco a poco silenciando según te acercas a la playa. ¡Qué pasada! 31 de diciembre y arena, playa, sol, mar... Y no es que la playa de Abéné sea magnífica, no, no es de esas playas paradisiacas de postal, para nada, pero viniendo del frío invierno es un auténtico lujazo.

Preciosos atardeceres, kilómetros y kilómetros de playa donde poder pasear.

Así que pasamos el día descansando del duro viaje del día anterior: tumbadas al sol, leyendo y jugando con las olas... ¡menuda felicidad!. Eso sí, cada ratito se nos acercaba un grupo de chicos a saludar, muy majos todos, pero en cuanto venían a hablar con nosotras salía el del bar a echarles o se sentaba Karim a nuestro lado en plan guardaespaldas a espantarles. Al principio me pareció algo raro e incluso me mosqueé, porque no entendía por qué tenía él más derecho que los demás a estar ahí con nosotras, ni cómo osaba a echar a los que se acercaban... pero después he ido comprendiendo cómo funcionan los senegaleses y resulta que se pueden poner algo pesados, por eso el del bar echa a los que supuestamente pueden molestar a las extranjeras para que éstas puedan descansar en paz. Y Karim... bueno pues supongo que se sentía con más derecho que el resto porque había entre nosotros una cierta "amistad".

Karim y Alí, nuestros amigos e infatigables defensores ante posibles rivales que pudieran conquistarnos.

Y es que los senegaleses son encantadores y muy simpáticos y hospitalarios y harán lo que sea por ayudarte y son muy caballerosos, pero... son muy sexuales, de manera que para ellos el sexo es como el comer y por lo tanto aprovechan cualquier instante para ligar y flirtear y, si pueden, follar. Es por ello que Gambia y Senegal son famosos centros de turismo sexual, ya que muchas mujeres de todas las edades vienen a estos lugares a ligar con jóvenes y guapos africanos que en numerosas ocasiones hacen de esto su modo de vida. Y este es un tema complejo que al principio nos chocó e incluso pareció mal, porque la verdad es que se ve a muchas mujeres ya mayores con chicos jovencitos dando paseos por la playa o en el porche de la habitación o encerradas durante horas en las mismas. Pero, tras darle muchas vueltas y hablar con gente diversa, llegamos a la conclusión de que no es algo que podamos juzgar desde nuestra moral, forjada en un país en el que no nos falta de nada, sino que es una situación establecida entre dos personas adultas y conscientes: la mujer sabe que se da una alegría para el cuerpo a cambio de ayudar a un lugareño que de esta manera no solo puede vivir cosas que su nivel económico no le permitiría sino que además en numerosas ocasiones la mujer ayuda además a toda la familia del senegalés. Así que, dejando atrás nuestra pretenciosa moral, intentamos evitar juzgar una situación que no parece molestar a nadie e incluso logramos aceptarla.

Cada vez que nos sentábamos en la playa, se acercaban algunos chicos a ligar. Tanto el dueño del chiringuito como Karim y Alí intentaban espantantarles, pero entre unos y otros al final era bastante difícil tener un rato solitario de relax, porque todos te saludaban y, si podían, se quedaban a charlar.

De todas formas esta situación crea una cierta inseguridad, porque cuando un chico se te acerca a hablar o te ayuda o es amable en general ya no sabes si está realmente interesados en ti, si quiere ligar par aver si al final puede follar y si esto lo hace porque es africano y muy abierto sexualmente o si lo hace porque busca quizás un beneficio económico. Un follón la verdad, sobre todo cuando nos dimos cuenta de que las mujeres son tan activas sexualmente como los hombres y entonces ya no comprendíamos muy bien por qué iba a querer un africano tener una relación sexual con una blanca si las mujeres senegalesas son increíblemente guapas y poderosas y muy buenas en la cama. Pero bueno, supongo que además del beneficio económico hay otras razones por las que un chico puede querer tener relaciones con una extranjera: curiosidad, status y esperanza, esperanza de que quizás esta mujer que viene de otra galaxia en la que hay trabajo y dinero pueda quizás cambiar su vida para siempre.

Niños de Gambia con los que pude entenderme (hablaban inglés) y con los estuve divirtiéndome un rato: bailando, saltando, jugando en la arena... y que me sirvieron de paréntesis para escapar al constante ligoteo de los jóvenes.

En fin, que con todo este lío en la cabeza me fui a dar un paseo por la playa y conocí a unos chicos de Gambia con los que podía hablar: ellos me contaron que, como tantos otros, habían venido de vacaciones a Abéné por el festival y fueron los primeros con los que me sentí cómoda del todo, no sólo por poder hablar en inglés sino además porque parecía que no querían nada más que charlar. Así que nos juntamos con unos niños y estuvimos jugando en la arena, bailando y dando saltos para decir adiós riendo al último día del año.


¡¡¡NOCHEVIEJA!!!

Y por fin llegó la NOCHEVIEJA, habíamos leído en la guía que en el campament Le Kossey de la playa de Abéné se celebraba la mejor fiesta de los alrededores y... ¡¡¡¡mama mía qué fiestón!!!! no he visto cosa así en la vida.

Último atardecer del año.

Primero nos apuntamos a su increíble cena buffet, con gambas, langostinos, todo tipo de carnes, ensaladas, pescados... absolutamente delicioso y bien barato, cena en la que nos reunimos los pocos turistas blancos que estábamos en Abéné además de algunos senegaleses con pasta. Cuando terminó la cena, nos encontramos con que el lugar está rodeado de dunas que decoran con velitas y en las que montan hogueras, una de las cuales es inmensa y alrededor de ella se reúnen cientos de personas a tirar fuegos artificiales para dar la bienvenida al nuevo año con unos buenos djembés al ritmo de los cuales van saliendo a bailar, cuando la música les llama, es como si lucharan, como si fuera un concurso, un juego, un reto, pero divertido, cada cual con su paso, sus movimientos, de pronto sale, baila, vuelve a su sitio, después sale un grupo, retan a otro, salen más bailan juntos, se vuelen a meter, sale alguno por su cuenta, de pronto salen unas chicas y bailan con grandes sonrisas… qué maravilla de espectáculo, cómo sabe esta gente disfrutar de la vida, que lección a los occidentales porque ellos con nada lo tienen todo, nadie podrá jamás quitarles la energía de la música y del baile, es su vida, su pasión, su disfrute, y eso que muchos no beben alcohol, pero se divierten igual, bailan igual. Podría pasarme horas mirando: bailes al son de los tambores, bajo la luz de las estrellas, con el mar de fondo tras la gran hoguera. Una pasada, algo que merece la pena experimentar.

Copiosa y deliciosa cena de Nochevieja en el restaurante del campament de al lado, donde merece la pena venir, no sólo por la increíble cena (langostinos, gambas, pescados, carnes, cuscús...) sino por la mega fiesta que organizan después y que es famosa en África entera, por lo que a ella acuden turistas africanos de todas partes.

Pero eso no es todo, no, de pronto al volver hacia el restaurante resulta que lo habían convertido en un mega fiestón con DJ´s y un equipazo de música al ritmo de la cual bailaban con pasión los africanos: ¡¡¡cómo se mueven!!! es un placer verles. Una locura de fiesta, donde todo el mundo bailó hasta que salió el sol, y donde hicimos un montón de amigos que, como siempre, querían ligar. Es divertido la verdad, el cortejo, la lucha entre ellos por captar tu atención, por llevarte a su cama, te sientes un poco como una gacela en celo en mitad del sherengeti: con todos los machos luchando por conquistarte. Pero no son agresivos ni violentos, quizás a veces alguno se pone pesado pero en seguida otro le dice que te deje en paz, que no estás interesada y lo hace.

El restaurante se convirtió en un chiringuito de copas, con DJs y música en directo donde la gente baila de una forma que te deja la boca abierta.

La verdad es que fue una nochevieja inolvidable, donde lo pasamos de miedo y que recomiendo sin lugar a dudas a cualquiera que pueda hacerlo. No lo dudéis, si podéis, venid a Abéné.

FESTIVAL DE ABÉNÉ

Nos levantamos obviamente tarde, aproveché para darme un paseo por el pueblo y me sentí feliz: todo el mundo que me cruzaba a lo largo del rojizo camino de tierra me saludaba con una gran sonrisa. Algunos me acompañaban parte del trayecto para después desviarse en una de las ramificaciones del mismo hacia su casa. Así conocí a una mujer que me contó que no estaba casada pero que tenía hijos y que gracias a un novio que tenía en Holanda podía sobrevivir porque éste le había pagado una casa. Fue una de las pocas mujeres que se sinceró y me contó su situación, la cual me ayudó a entender muchas cosas del país aunque es cierto que en Senegal la mayoría del turismo sexual es mujeres blancas con hombres del lugar, pero bueno, también existe al revés aunque no se ve tanto.
Nuestra pequeña familia en el campament, gente encantadora que siempre tenían una sonrisa para nosotros y que además te ayudaban en lo que hiciera falta. 

Y, tras otro día de relax en la playa, decidimos pasarnos por la noche por el famoso festival cuyo escenario está en la escuela, en el centro del pueblo. Los tickets eran muy baratos, y el show realmente merece la pena porque hay de todo desde algunos que tocan la calabaza y cantan hasta grupos grandes de djembés con bailarines que montan un show que lleva a algunos de los espectadores a de pronto salir al escenario y bailar como en trance. Una pasada, es como que están en sus sillas y de pronto la música les domina y les hace saltar a bailar al escenario donde se encaran con los músicos, pegan saltos y se contonean de maneras imposibles para un occidental y, cuando han expresado sus sentimientos, bajan otra vez a su asiento. Qué bonito.

Escenario principal del Festival de Abéné, uno de los más famosos de África. Si podéis, venid.

A todo aquel que le guste la música africana o la percussion o el baile: no os perdáis este festival, es realmente increíble.

Curiosidades:

Como a tod@s los que vivimos en el hemisferio norte, parece que asociamos la navidad con el frío y la nieve. Así que siempre sorprende el descoloque de ir asfixiado con sandalias y tirantes y encontrarte de pronto árboles decorados con espumillón y bolas de colores o garitos de playa  con papanoeles en shorts.

La navidad en verano.







10 comments:

Anonymous said...

(Em português): Adorei tudo isso. Só espero que o Senegal (Dacar) seja um país liberal, democrático, e seja tudo isso, até turismo sexual e pornografia. Assim seria uma delícia! Gracias.

Anonymous said...

It's sex tourism. Female sex tourism, simply.
All people, in Casamance, know what's the "work" of the boys working for ONGs.
Yakaar? ha ha ha, Hope, Hope in the big dark dick of senegalese men that make happy white women.
Waves to Aracelli!!

Anonymous said...

Sengal y Gambia viven de las mujeres europeas que buscan... lo unico que hay allí, hombres muy bien dotados y exspertos en tratar y manejar a las mujeres... y sacarles hasta el último euro a cambio de "amor", sexo de pago, claramente... y sí, muchas ong,s en realidad encubren el turismo sexual de mujeres, bueno, muchas no, casi todas, allí las mujeres no van más que a una cosa, en fin...

Rosario, Bcna

Anonymous said...

Quan hi vaig anar a la Casamance vaig conèixer a l'illa de Carabann una gent al-lucinant, Aracely i les seves amigues que s'havien tornat boges pels negres, fins i tot n'hi havien muntat una ONG per amagar el tipus de viatge que feien,
el més curiós és que pagaven als negres joves els seus serveis sexuals com si els paguessin una altra cosa o els estiguessin ajudant de manera altruista, quan era només prostitució,
ai senyor, quina gentola repugnant!
hi record com Aracely i la Mayte, ambdues cinquantines, comparaven als seus "guies" i "acompanyants" vintanyers per la grandària del aparell i pel nombre d'envestides sexuals per nit,
unes guarres encara que arrosseguessin una religiositat folklòrica com dels anys quaranta
i de l'Espanya profunda NÙRIA, desembre 2012

Anonymous said...

http://www.tusrelatos.com/relatos/un-viatge-no-tan-solidari-al-senegal-un-viaje-no-tan-solidario-al-senegal

en este enlace se explica una experiencia de turismo sexual de ong

Anonymous said...

Á toi, petite femme blanche, doux Carmen, à la mémoire de nos nuits en Casamance, une année s'est écoulée:
Tu es le Con très beau et gracieux
Qui n'a senti cette douce bataille
Con, il n'est point autre Con qui te vaille
Con haut monté sur les cuisses tant fermes
Qui fait rampars aux assauts et alarmes
Tout ce qu'on fait, qu'on dit, ou qu'on procure :
Tout ce qu'on veut, qu'on promet, qu'on assure
C'est pour le Con tant digne décorer
Chacun te vient à genoux adorer
AMADOU

Anonymous said...

esas mujeres que se dicen de la islsla de Carabann eran italianas, aunque con ellas iba alguna española, eran de una fundacion italiana de nombre parecido a una ong española, una se llamaba Matil, la otra Arante o algo así aunque las españolas las llamaban Aracheli

yaiza said...

Pues no tenía ni idea de que las ONG también se involucraran en esto... una pena.
Aunque siempre pensé que eran individuos con sus decisiones individuales y no que haya una mafia detrás de todo esto.
Menos mal que yo no lo viví así.

Alicia said...

Viajé a Abene en 2014, y coincidí con una boda. Al describir los bailes, retos e imrovisaciones me volví a transportar allí.
Pura danza y libertad! Yo tambien dedique unas palabras a este pueblo que realmente me encanto:
http://nomadeandoando.com/abene-danzas-de-libertad/

En cuanto al turismo sexual, una pena. Aqui, en el desiertode Marruecos, pasa algo parecido.
pero como bien dices... quien somos para juzgar...

Un abrazo!

yaiza said...

Gracias Alicia, he leído tu blog y me ha encantado también :-)

Sigue viajando y relatando!